6/6/09

geminis

Cástor, un famoso soldado, y Póllux, un campeón de boxeo, eran los hijos de Zeus. No solo eran hermanos, sino también amigos íntimos y muy aventureros. Una vez decidieron ir al mar para atacar a los piratas que saqueaban a los pescadores. Tuvieron tanto éxito que se convirtieron el héroes para los pescadores y tallaron sus imágenes en el casco de los barcos. Los marineros conocen que cuando hay tormenta y aparecen dos chispas sobre los mástiles (el popular fuego de San Telmo), el barco saldrá indemne de la tormenta. Durante una de sus peleas contra los piratas, Cástor, que era mortal, fue asesinado. Póllux, que era inmortal, fue sacudido por un enorme dolor y le rogó a Zeus que le dejara estar con Cástor todos los días en el Mundo de los Muertos. Zeus se conmovió y los situó juntos en el cielo, para que los humanos se acordaran de la maravilla que es tener una verdadera amistad.

aries

Aries era el carnero de Zeus. Su manto estaba hecho de piel dorada en vez de blanca lana. Un día, mientras Zeus contemplaba a los humanos, de repente notó que dos niños se encontraban en peligro de ser asesinados. Inmediatamente envió a Aries a la Tierra para que los salvara. Aries llegó justo a tiempo para que los niños saltaran sobre su lomo, conduciéndolos posteriormente a lugar seguro. Como premio al esfuerzo que su carnero había hecho, Zeus le situó en los cielos, para que pudiera pastar libremente. (Sobre la historia de su lana dorada, leer la leyenda griega de los Argonautas y el vellocino de oro).

acuario

Ganímedes era un pastorcillo tan amable y gentil que recibió ambrosía, el manjar de los dioses, para hacerle inmortal. Un día, mientras pastoreaba el rebaño y jugaba con su perro Argos, el dios Zeus ordenó a su gigante águila a que bajara a las llanuras de Troya para llevar a Ganímedes al templo de los dioses, de forma que se convirtiera en el aguador favorito de Zeus. Donde quiera que Zeus fuera, Ganímedes lo acompañaba montado sobre su águila, tanto que se le consideró su único amante masculino. La amabilidad de Ganímedes se puso de nuevo de manifiesto ante los dioses cuando le preguntó a Zeus si podría ayudar a los humanos, quienes necesitaban agua. Zeus, que no solía ser muy amable, se sintió ablandado por la compasión de Ganímedes y le dio permiso para que hiciera lo que pedía. Ganímedes se dio cuenta de que enviar una gran cantidad de agua a la Tierra de una sola vez podía ser peligroso, por lo que decidió mandarla en forma de lluvia. Así es como Ganímedes, el pastor, llegó a ser conocido como el dios de la lluvia